Decide cómo volverás a casa antes de beber. Un umbral legal marca cuándo se sanciona; no es un objetivo al que acercarse ni una prueba de que puedes conducir con seguridad.
Entiende las unidades
Para conductores ordinarios, las sanciones belgas empiezan en 0,5 gramos por litro de sangre o 0,22 miligramos por litro de aire alveolar espirado. Son mediciones distintas: no intercambies las cifras. Determinados conductores profesionales tienen un umbral inferior, por lo que importa la actividad de conducción concreta.
No conviertas esos valores en un supuesto número seguro de bebidas. Cambian las cantidades servidas y las respuestas individuales. Sentirte despierto, comer o tomar café no permite comprobar si puedes conducir legalmente y con seguridad.
Prepara un regreso que admita cambios
Elige de antemano un conductor que no beba, transporte público o taxi. Si la persona designada bebe, cambia de transporte en vez de discutir lo corto que es el trayecto. Unas pocas calles también exponen a otras personas al riesgo.
En una pregunta, decide primero si puedes conducir. Acortar el recorrido no resuelve una capacidad alterada.
Comprueba también los medicamentos
Tener receta no garantiza que puedas conducir. Lee el prospecto y consulta al farmacéutico o al médico, especialmente al empezar un tratamiento o cambiar la dosis. No interrumpas por tu cuenta una medicación prescrita para realizar un viaje. Organiza otro transporte mientras recibes asesoramiento.
No empieces a conducir si tienes sueño, mareo o dificultad para concentrarte. La misma precaución se aplica a drogas y combinaciones de sustancias.
Aprende el razonamiento
Distingue las preguntas sobre una cifra legal de las preguntas sobre capacidad para conducir. Una situación puede mostrar juicio alterado sin indicar ninguna medición. Explica por qué otro transporte elimina el riesgo, en lugar de memorizar una cuenta de copas que no puede predecirlo con fiabilidad.
Fuentes oficiales
Normas y trámites comprobados el 21 de septiembre de 2026. Consulta las autoridades citadas para cambios posteriores; las normas anunciadas para una fecha futura todavía no están en vigor.



